Más extraño
que la ficción Bruno
Badiola
Esta película entra en
temas complejos como el destino y la posibilidad de cambiarlo, así como el rol
que tenemos cada uno en la vida y los aborda con cierta simpleza con una
analogía entre la vida y la literatura. Este es el punto de partida de la
historia: Cómo una situación irreal (tener una voz que narre tu vida diaria)
puede llevar a una persona a cuestionar todas sus acciones y decisiones y
realmente tratar de controlar tu propia vida. La historia inicia con un solo
personaje y va añadiendo otros con el desarrollo de la trama. Durante la mayor
parte vemos dos historias paralelas, una del personaje principal y otra de la
narradora / escritora, ambas partes buscan algo de la otra en distintos
niveles. Cuando finalmente ambas narrativas se cruzan en el clímax de la
película ocurren revelaciones para los dos lados expuestas en dos buenas
escenas. El resto de la duración (después de este encuentro tan esperado)
adquiere un tono caprichoso y hasta cliché o infantil, cambiando el ritmo
establecido. Primero analizaré el inicio y el desarrollo de la película hasta
el clímax, resaltando lo bueno y sobretodo los aspectos que luego son
contradichos. Luego expondré los elementos de la parte final que terminan
restando en lugar de sumar al desarrollo de la trama.
El film empieza
presentando al personaje de Harold Crick con una secuencia en la que su rutina
diaria es mostrada con un ciclo entero desde que se despierta hasta que se
acuesta. A lo largo de este día el narrador y una serie de gráficos muy bien
desarrollados muestran como Harold percibe el espacio e incluso el tiempo,
haciendo énfasis en su obsesión con cuantificar todo. En esta parte queda
establecido el tipo de personaje representado alguien extremadamente solo y
considerado aburrido / odiado por el resto de la sociedad. Harold se vincula
más con su percepción del tiempo y con los números en la realidad que con
cualquier persona de su entorno. Se establece claramente la monotonía de su
vida y la repetición de su precisa rutina al minuto desde hace años. El único
elemento en su vida es su trabajo, un agente de la IRS una institución
típicamente odiada al igual que sus agentes y auditorías que suelen representar
un problema. Pero para Harold es lo único en sus días, es la única razón por la
que sale de su casa y por la que se viste y asea con tanta precisión
matemática. Finalmente, uno termina por aceptar que este trabajo y esa vida es
perfecta para alguien con esas aptitudes y obsesiones, tal como Harold debió
aceptar en algún momento de su vida.
El segundo día de la
película inicia igual que el primero, con Harold cepillándose los dientes 76
veces mientras el narrador comenta, solo que esta vez él también puede
escucharla. Esto es el inicio del primer cambio en su vida después de 12 años
de rutina, y la película te lo muestra con cierto humor. Durante este primer
día trata de ignorarla para poder mantener el status quo de su rutina
establecida pero la cantidad de conocimiento sobre sus pensamientos y ciertos
comentarios que hacen evidentes sus obsesiones terminan por sacudirlo y sacarlo
de su zona de confort.
En paralelo, descubrimos
que la voz o la narradora no es una divinidad o un ser metafísico sino más bien
una escritora tratando de terminar su última novela. Este personaje tiene
algunas similitudes con Harold, principalmente su soledad y desconexión con la
sociedad. Kay además representa a un artista hábil y talentoso pero reclusivo y
depresivo, con hábitos típicamente asociados a un escritor como el alcohol y
los cigarros en exceso. Sus novelas son obras maestras depresivas y trágicas en
las cuales el personaje principal siempre muere. Con ambos personajes
principales establecidos la película sigue una estructura de dos narrativas
paralelas que se buscan el uno al otro figurativamente y directamente. Mientras
que uno vive a través de números y rutinas la otra vive a través de sus
historias y personajes. Harold trata de salvar su vida o por lo menos
comprender que le está pasando mientras que Kay busca como terminar su novela o
como ella lo dice como matar a su personaje principal.
La aparición del
narrador en la vida de Harold y su conocimiento evidencian lo simple y vacía
que es su vida llevándolo a cuestionar todas sus acciones e incluso sus
pensamientos. Es interesante como busca ayuda con un especialista en literatura
con quien intenta analizar su vida como si fuera una novela. Estos diálogos enriquecen
la historia y realizan paralelos interesantes entre la aburrida vida de este
hombre y las grandes obras de literatura clásica. Al mismo tiempo un evento en
la vida de Harold complejiza su situación aún más mientras que a la vez cambia
el curso de su historia. Este evento es la auditoría al personaje de Ana, una mujer
tan distinta a él que su simple personalidad lo choca pero al mismo tiempo lo
cautiva. Rápidamente el espectador reconoce su interés sentimental y el rumbo de
la historia (por lo menos en ese aspecto) se vuelve predecible. Harold reconoce
su interés y trata de manifestarlo pero su rol aceptado y la presión de su
trabajo lo llevan a cometer errores y a no ser reconocido. Conforme va
cuestionando su vida y lo que ha hecho con ella se va “liberando” de lo que lo
limitaba, se arriesga y descubre nuevas cosas sobre sí mismo y con ello se gana
a Ana con quien inicia una relación. Cuando finalmente siente que está con Ana
ya no es el mismo hombre, ahora tiene más que perder y ello lo lleva a
intensificar la búsqueda del narrador de su vida.
En el climáx de la
película Harold y Kay se reúnen, y con este evento ambos tienen una revelación.
Él descubre que para ella tiene que morir en la historia y por lo tanto en su
vida y ella que su historia y su personaje principal son reales. La siguiente
escena (una de las mejores) tiene Harold tratando de obtener una segunda
opinión (favorable para él) con el profesor pero más bien lo termina
convenciendo de aceptar su rol en la historia.
En el desenlace de la
película vemos a Kay cuestionándose hasta el final si matarlo o no mientras que
Harold inicia uno de sus nuevos días con una rutina más flexible. Finalmente él
arriesga su vida para salvar a un niño de ser atropellado recibiendo el mismo
el golpe. Luego la edición se asegura de no mostrarte el desenlace del choque sino
más bien hace un intento de generar tensión y dudas en el espectador acerca de
si murió o no. Antes de tener la certeza de que está vivo vemos la conversación
entre la autora y el profesor en la cual le muestra el final de la novela y al
mismo tiempo que él descubre que Harold no murió, se nos muestra la escena en
el hospital con el cómicamente enyesado e inmovilizado. Harold llegó a aceptar
su destino y por lo tanto su muerte pero ello fue lo que ocasionó que Kay
decida mantenerlo vivo.
Esta decisión es
cuestionable desde varios puntos de vista, empezando por lo irreal de la
situación, si ella nunca se hubiera encontrado con Harold entonces habría
sentido que es una novela más y la habría terminado sin mayor duda. En ese caso
no podría ser culpable de su muerte ya que obviamente no tendría conocimiento
que la ficción que escribe es realidad para alguien más. Es más, incluso el
profesor de literatura enfatiza que ese libro es su obra maestra y que
“revolucionará la literatura inglesa moderna”. La decisión de mantenerlo vivo
también da la sensación de que no está siendo valorada la importante y
sacrificada decisión de Harold de aceptar su destino tal cual tragedia griega.
Él reconoce el poco valor de su vida y de su rutina y más bien reconoce la
importancia de la novela poniéndola primero.
Siento que la decisión
de no matarlo está basada en la pena y la culpa, y no es una decisión fría y
racional. No me parece que se respete o se le haga mérito al importante
sacrificio que Harold estaba dispuesto a hacer. Tampoco me parece acertada la
manera en la cual es salvado finalmente, tiene cierto tono cómico forzado y
dentro de la historia es hasta improvisado. El rol que finalmente cumplió el
reloj pareciera decir que sus obsesiones (de cierta manera) fueron
significativas y que le salvaron la vida, en lugar del mensaje del resto de la
película en que lo vemos liberarse de estos aspectos y como por ello consigue
ser feliz. También cabe señalar que el personaje de la asistente de Kay no suma
a la trama sino solo aporta un humor un tanto forzado que termina por reducir
el personaje tan interesante de la escritora.

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